| EL BOSQUE (The Village):
M. Night Shyamalan
Nota: * * * *
TRAS LA ALAMBRADA
Incomprensiblemente vapuleada por gran parte de la
crítica y el público norteamericano (y no norteamericano,
todo hay que decirlo), El Bosque constituye, hasta la fecha, la
mejor y más sólida película del irregular director
indio,
afincado en los Estados Unidos, no sólo porque Shyamalan
consigue con este,
su quinto film, una de las más sugerentes parábolas
en torno a la utilización
del factor miedo como método (sobradamente probado) de contención
social,
sino porque lo hace bajo el disfraz de un clásico, sencillo
y efectivo cuento
de lobos feroces, Juanes Sinmiedo, y Caperucitas Amarillas (Jordi
Costa
dixit), cuya aparente candidez esconde un auténtico puñetazo
a los principios
que rigen el mundo occidental, contraponiendo la aparentemente apacible
vida rural de una villa perdida en mitad del bosque, con el materialismo
enfermizo y el pánico asociados al trajín de las grandes
ciudades. Y ello
lo transmite con la habilidad quirúrgica de un artesano
del cine, capaz de poner la cámara en el lugar más
preciso, en el momento oportuno y con el encuadre adecuado, hasta
conducirnos, a través de innumerables guiños
y pistas reveladoras, hacia un final que se adivina a distancia
(sobre todo, aquellos que, como yo o mis admirados colegas y maestros
del Fotogramas, hayan leído efusivamente a Ray Bradbury),
pero que no deja de sorprender cuando se muestra ante nuestros ojos.
Desde mi punto de vista, el único pero que podría
achacársele al film sea, quizás, la extremada complacencia
con la que el director observa a los habitantes de la villa, como
queriendo justificar sus actitudes,
en general, tan reprochables como aquellas que pretende criticar,
en aras de la consecución de un modelo de sociedad alternativo,
basado en la autarquía y el equilibrio natural;

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una especie de discurso
new-age que, a mi entender, le hace perder algunos enteros. Sin
embargo, la relevancia que cobra sus dos protagonistas principales,
un afectado Joaquin Phoenix y, sobre todo, una maravillosa (la revelación
del año) Bryce Dallas Howard, en el papel de muchacha ciega
(terrible ironía),
que se atreve a cuestionar las absurdas normas (como todos los convencionalismos
habidos y por haber) que rigen su comunidad, desafiando al miedo
que la atenaza: esa especie de criatura mítica que impide
a los aldeanos salir de su pequeño mundo perfecto, deja entrever
que, lejos de pretender ser rupturista, Shyamalan aboga por una
mutua interdependencia, por un respeto recíproco entre dos
modos de entender
el mundo, por muchos muros, bosques o alambradas que los separen.
Tal vez debía haber profundizado más en esta
idea. De haberlo hecho, de haber definido mejor su mensaje, hoy
podríamos estar hablando de una obra maestra y no de la pequeña
joya de un incomprendido. ¿Estaremos ante un nuevo Tim Burton?
EN RESUMEN
Un film de culto que generará tantos odios como adhesiones
inquebrantables.
Lo mejor: A parte de la chica protagonista,
la impresionante, angustiosa
y atmosférica banda sonora de James Newton Howard.
Lo peor: ¿Alguien, en su sano juicio, puede creerse que una
jovencita ciega pueda atravesar un bosque, supuestamente inexplorado
y lleno de peligros,
con la facilidad de Rambo en Acorralado?
FICHA ARTISTICA Y TÉCNICA
Dirección y guión: M. Night Shyamalan.
País: USA.
Año: 2004.
Duración: 108 min.
Género: Thriller.
Interpretación: Joaquin Phoenix (Lucius Hunt), Adrien Brody
(Noah Percy), Bryce Dallas Howard (Ivy Walker), William Hurt (Edward
Walker), Sigourney Weaver (Alice Hunt), Brendan Gleeson (August
Nicholson), Cherry Jones (Sra. Clack), Celia Weston (Vivian), John
Christopher Jones (Robert), Frank Collison (Víctor), Jayne
Atkinson (Tabitha), Judy Greer (Kitty), Michael Pitt (Finton Coin).
Producción: M. Night Shyamalan, Scott Rudin y Samuel M. Mercer.
Música: James Newton Howard.
Fotografía: Roger Deakins.
Montaje: Christopher Tellefsen.
Diseño de producción: Tom Foden.
Dirección artística: Tim Beach y Chris Shriver.
Vestuario: Ann Roth.
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